Primero entender, después ayudar

En esta sociedad que fomenta cada vez  más el individualismo y donde se hace más complicado comprendernos unos a otros (incluso a nosotros mismos)  la palabra entendimiento es fundamental para acercarnos a otras realidades. Para tener esa mente abierta que tanto añoramos y de la que tanto fantaseamos en Occidente primero debemos de comprender y posicionarnos en el lugar del otro.Entender es la clave para ayudar. Se llama empatía.

Probablemente parezca absurdo este planteamiento tan llano pero puede que a muchos de vosotros os pase como a mí que ni si quiera os hayáis parado a pensar en lo esencial de tener un momento para interpretar vuestro alrededor. Me he sentido atascada estos días y no he sabido cómo avanzar en la redacción de un artículo de este blog que tiene como objetivo ayudar a un colectivo que está vetado en recursos, en medios para informar, que están silenciados.

Recuerdo en marzo cuando cien millones de personas visionaban el vídeo de Joseph Kony en el que se describía el brutal maltrato a los niños reclutados para el Ejército de Resistencia del Señor . Un mes más tarde, Invisible Children creador de este vídeo, lanzaba un segundo vídeo con un nuevo contexto y un plan de acción. Éste solo alcanzó un 2% de la audiencia inicial. El tema Kony había perdido su atractivo. La conclusión que los activistas extrajeron de todo esto se resumió en dos puntos: Uganda es un mundo sucio y Kony tenía una patrulla de reclutamiento forzosa única pero a mucha gente había dejado de importarle.

El vídeo había sido todo un éxito durante un par de días y había conseguido la atención global pero todo esa conmoción se olivó días después.

Es difícil que podamos sentirnos comprometidos con colaborar con África, Haití, Perú, o con la malnutrición o pobreza en general cuando no podemos interactuar mentalmente con estos escenarios. Existen miles de herramientas en Internet y soy insaciable en repetir esto .¿Que hay que ir a África y vivir allí para sentirlo en tu propia piel?  Tampoco creo que sirva para entender aunque obviamente sí puede acercar. Entonces, ¿cuáles es la solución? Parece que ver un vídeo puede despertar el interés y mantenernos turbados unas horas, días, pero todo este cúmulo de sentimientos que nos mueve a revelarnos contra la sociedad se acaban durmiendo. ¿Cómo despertarlos realmente? Entendiéndolos y conociéndolos.

Creo que los grandes problemas entre las naciones provienen del desconocimiento y el desconocimiento trae miedo. La historia nos ha demostrado que cuando el ser humano entiende una cultura  es menos propenso a responder con un ataque. Es lo mismo para las relaciones interpersonales. Solo tenemos que echar un vistazo a lo que ocurre en Siria y a los intentos desesperados por inyectar un poco de entendimiento humano que no llega.  Mientras tanto, vidas se quedan por el camino porque nadie es capaz de ponerse en la piel del contrario y captar cuál es el mensaje ideal para que el conflicto termine.

Pero hay una razón más profunda que nos lleva a buscar un motivo para hacernos interferir y así poder ayudar: cuánta riqueza el entendimiento puede traer a nuestras vidas.

Y con esto ya habremos dado un enorme paso. ¿Podemos ahora mirar un poco más lejos?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s